martes, 19 de enero de 2016

"Batman nº 45" por varios autores

En este "Batman nº 45" que publica ECC en España encontramos la segunda parte de "Superpesado" en la que aparece de nuevo el bat-robot, con los números de Batman y Detective Comics #42 USA. Tras conocer en el número anterior quien era el ocupante del bat-robot, el comisario Gordon, en esta ocasión se enfrenta a un jefe mafioso de los Narrows, Gee Gee Heung, lider de las Triadas. Ahora es capaz de controlar los materiales de construcción y darles forma. Con ellos se enfrenta a Batman, como una especie de Clayface que puede crear cualquier cosa, aunque Gordon descubre cómo ha conseguido esos poderes. Hay alguien conocido como Mr. Bloom que les proporciona un dispositivo tecnológico a los villanos, al igual que el ser de energía del episodio anterior. Maggie Sawyer le ofrece dicha información, al igual que le recuerda a Gordon que debe seguir las reglas y no actuar como lo hacía Batman. En las páginas finales nos reserva una sorpresa, aunque no del todo inesperada. Scott Snyder juega con la idea de que Gotham necesita un Batman, incluso si éste es Gordon en lugar de Bruce, pero en la conversación entre Julia y Jim nos recuerda lo que Batman representa para la gente de Gotham. El dibujo de Greg Capullo es correcto, con alguna escena de acción pues la mayor parte del comic son diálogos entre personajes, con la excepción de la imagen que ofrece Maggie Sawyer, como en el número anterior igual de desmejorada. 
En el número de Detective Comics continúa la trama del bat-robot y su equipo de apoyo, con los detectives Bullock, Yip y Montoya de escoltas. La relación afectiva entre Harvey y Yip sigue adelante, pero Montoya no deja de fisgar en el departamento, algo que hace a Bullock que desconfíe de ella. Por otro lado, la banda de atracadores con disfraz de esqueletos, a los que conoceremos como La Morte,  persiguen de nuevo a Batman, aunque éste deduce que le estaban esperando, cayendo en otra trampa que le han tendido. El guión de Manapul y Buccellato incide de nuevo en la posibilidad de que haya un topo en el departamento de Policía, y que Montoya está detrás de él (o de ella) por eso hace preguntas incómodas. El dibujo de Fernando Blanco se muestra correcto y ofrece una buena narrativa, a pesar de que las expresiones faciales están más detalladas en algunas viñetas que en otras.