martes, 30 de agosto de 2016

"Grandes autores de Vertigo: Brian Azzarello" por Azzarello y otros

Uno de los guionistas más populares en la actualidad es el protagonista de esta recopilación de historias cortas agrupadas bajo el título de "Grandes autores de Vertigo: Brian Azzarello", publicado por ECC en España que recoge seis historias de los comienzos de Azzarello en el sello Vertigo. Seis historias autoconclusivas realizadas entre los años 1997 y 2000 donde publicó en diferentes cabeceras como Weird War Tales, Gangland, Hearttrobs, Flinch o Strange Adventures publicadas por este orden en este volumen. Como es habitual en él, nos presenta historias crudas con diálogos duros , de género negro o fantástico, ambientadas en los barrios bajos o en la América rural. La primera historia, Ares, cuenta cómo un miembro de una banda callejera sale de la cárcel buscando venganza contra quien lo encerró, con un final cargado de justicia poética. Aunque el dibujo de James Romberger no es el más adecuado, captura la dureza de la historia en esta guerra de bandas.
En Casa limpia, Azzarello nos muestra a un miembro de la mafia que colaboró con la Policía denunciando a su jefe, hallándose actualmente en el programa de protección de testigos. Un día cuando regresa a casa, su familia ha sido asesinada, pensando que alguien lo ha delatado. El género negro es algo que Azzarello domina perfectamente, siendo esta una breve muestra de su buen hacer, con un dibujo realista increíble de Tim Bradstreet. La siguiente historia también dibujada por Bradstreet, lleva por título Al otro lado del pueblo, donde un sheriff de un pequeño pueblo se encuentra con un asesinato en el que al llevar a cabo la investigación y ver la situación de los implicados, decide hacer la vista gorda.

Una conversación telefónica es el hilo conductor de Última llamada, en la que un tipo se halla en un bar y decide llamar al número que encuentra en la cabina para pasar un buen rato. Al principio, una mujer le hace proposiciones pero la conversación se convertirá para el interlocutor en algo por lo que pasará un mal trago. Daniel Zezelj se hace cargo del dibujo con su estilo duro, mostrando las reacciones del protagonista de manera intensa.
En El hueco, dos jovenes gamberros maltratan a un gato que se esconde en un edificio en construcción, donde siguéndole encontrarán a dos tipos que les darán una lección aunque el relato tiene un giro final macabro. Javier Pulido es el dibujante escogido, cuyos tonos oscuros le vienen como un guante al relato. Por último, Lengua nativa tiene como protagonista a un periodista que halla varios cadáveres de vacas extrañamente diseccionados, que resultan estar conectados con varios asesinatos de personas con el mismo modus operandi, pudiendo ser obra de extraterrestres o de un asesino en serie. El dibujo de Esad Ribic es extraordinario, incluyendo el uso que hace del color. En resumen, un tomo de buenas historias que se hace corto, para seguidores de Azzarello y para quienes gusten del género negro, con los inicios del autor que ya mostraba sus historias directas y crudas.